lunes, 30 de agosto de 2010

EL NUEVO TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR CUMPLIO 150 AÑOS (1756-2006).



En los días previos al 12 de octubre de 2006, fiesta de Nuestra Señora del Pilar, aparecieron en publicaciones locales artículos periodísticos asociando esta fecha con el 150º aniversario de la bendición e inauguración del templo de Nuestra Señora del Pilar. Otros, mejor asesorados, señalaron el acontecimiento como sucedido el 24 de diciembre de 1856.

Parece ya una costumbre narrar los hechos históricos con un doble significado. Algunos ejemplos los vemos con la identidad del verdadero Lorenzo López Camelo al cual se lo confunde con un pariente homónimo. La Cruz emplazada a un costado de la calle Pedro Lagrave, que está probado fue colocada en 1819 para señalar el pueblo nuevo y se le sigue adjudicando una leyenda protagonizada por unos religiosos. La iglesia declarada monumento histórico en dos oportunidades y otros casos, cuyo indudable origen se pierde en una interpretación sustentada por tradición, dando lugar a inevitables polémicas.

Se copia sin investigar y es tal el desconocimiento que hasta se llegó a decir y se reitera constantemente que el “Pacto del Pilar” se firmó en el interior de la antigua capilla, cuando ese célebre tratado se realizó en un campamento “de la Capilla del Pilar” como se denominaba o conocía el pueblo y al territorio de su jurisdicción en ese entonces. Otro disparate muy frecuente es aseverar que la imagen que hoy vemos entronizada en el altar mayor del templo y que fuera colocada en el siglo pasado, es la misma que donara en el año 1730 doña María Cabezas.

La actual parroquia de Nuestra Señora del Pilar comenzó a construirse en 1821 en un terreno cedido y luego donado por doña María Josefa Pérez de la Rosa, bisnieta de María Cabezas y viuda de don Francisco López Osornio. Lo poco edificado no tuvo aprobación del Estado y el 7 de enero de 1823 el gobernador don Martín Rodríguez aprueba una solicitud presentada por don Lorenzo López Camelo y dispone “que el ingeniero arquitecto en jefe levante un proyecto que sirva de modelo y de regla para la construcción de templos parroquiales en los pueblos de la campaña y que el nuevo templo del Pilar se establezca con arreglo al plano presentado por el citado ingeniero, destinando para la fábrica 10.000 pesos de la época.”

                                               Plano del pueblo nuevo del Pilar - Año 1822.

Para ese entonces los habitantes que residían en el “Pilar viejo” comenzaron a trasladarse al actual asentamiento. En 1829 la capilla del Pilar fue destruida, todos los objetos del culto se mudaron a la nueva iglesia que se hallaba contigua a la actual. Las instalaciones eran muy reducidas y precarias; hechas con paredes de ladrillos sin revocar y techos de paja sostenidos por tirantes de madera y cañas de castilla. Por muchos años se efectuaron allí las funciones religiosas mientras se realizaban las obras del nuevo templo, las cuales por falta de recursos económicos estuvieron paralizadas hasta 1840 y de ahí en más muy poco fue su adelanto por el mismo motivo.

El 3 de noviembre de 1853 el juez de Paz don Mateo José Piñero, el cura párroco don Domingo Alemán y el síndico don Baltasar Ponce de León, se dirigen por nota al Ministro Secretario de Estado don Irineo Portela solicitando autorización para levantar una suscripción destinada a concluir el templo, manifestando “hace 22 años permanece en ruina desde que empezó a construirse y atendido el número de su población y habitantes se siente cada día más la imperiosa necesidad de finalizarlo”. El gobierno aprueba lo peticionado y recibe de las autoridades del Pilar los planos y presupuestos.


Al tomar intervención el Consejo de Obras Públicas desestima el proyecto presentado debido a que la parte construida no estaba en el estado de solidez y fortaleza requerida para que sobre ello se levantara lo que faltaba para su terminación. El 28 de julio inspecciona la obra el ingeniero don Emilio Landois, comprobando rajaduras en los arcos del frente y en otros partes del edificio, cuyos muros estaba construidos con ladrillos pegados con barro y otros con cal. Otras irregularidades se detectan en las bóvedas y cimientos aconsejando la demolición de gran parte de lo edificado en su informe al gobierno.

A consecuencia de las observaciones señaladas, la comisión vecinal eleva dos nuevos presupuestos confeccionados por los constructores don Arnaldo Bonton y don Roque Petrochi. El 2 de noviembre de 1854 se realiza una reunión en la cual participan el juez de Paz, el cura párroco, los miembros de la comisión municipal provisoria y una gran cantidad de vecinos que aprueban el costo de la obra presentado por el maestro empresario don Roque Petrochi. El precio fijado alcanzaba la suma de $ 652.574 en moneda corriente incluido los materiales, luego rebajado a $ 620.000 más $ 132.240 por cada una de las torres, debiendo proveer la comisión encargada de administrar los trabajos la arena y la tierra.

Poco tiempo después el diarioEl Nacional”, en su edición del miércoles 18 de abril de 1855, publicaba en sus páginas la siguiente noticia: “habiendo tenido ocasión de visitar la pequeña villa del Pilar nos encontramos con un hermosísimo pueblo diez veces más extendido y poblado del que conocimos cuatro años antes en cuyas calles se elevan preciosos edificios los cuales se levantaron en el corto espacio de un año. Su progreso se debe a la inteligencia de su excelente juez de Paz don Mateo Piñero, quien además concibió la idea de construir un hermoso templo que se hallaba allí en embrión.

Harán 25 días que se dio principio a la construcción, cuando lo visitamos llevaba doce días más o menos, y el trabajo había seguido con tal rapidez que el aspecto del antiguo y nunca acabado templo presentaba ya un aspecto animador. Las dimensiones y arquitectura son de naturaleza que podrá considerárselo después de terminado como el primero de nuestra campaña.

Sabemos que el gobierno se suscribió con 20.000 $ para dicha obra y en nuestro concepto considerando la importancia que ha tomado ya la villa del Pilar, no trepidamos en aconsejar al gobierno como una medida altamente benéfica y calculada contribuir con una suma mayor, pues seguramente ningún dinero pudiera emplearse mejor que aquel que tiene por objeto, ofrecer a los fieles un punto de reunión donde a la par de llenarse los deberes de la religión se siembra la semilla de la moralidad y de la civilización.”

En otras ediciones posteriores de ese mismo año se publican con nombre y apellido, largas nóminas de los vecinos que contribuyeron con dinero, hacienda y fanegas de arena para la terminación de la iglesia, sin obviar en este listado los aportes hechos por el gobierno. Los trabajos estaban muy avanzados, ya se preparaban para construir la bóveda del techo y se daba comienzo a los revoques interiores.

Agreguemos que en 1854, el partido del Pilar contaba con 5.015 habitantes en todo su territorio, cuya extensión era de 100 leguas cuadradas (519.600 m2).

El 2 de mayo de 1856 en su recorrida pastoral, se produce la visita santa del obispo de la Diócesis de la Santísima Trinidad de Buenos Aires don Mariano José de Escalada Bustillo y Zeballos, luego de recorrer la fábrica y otras instalaciones de la iglesia, por mano de su secretario don Mariano Rebollo deja escrito el resultado de lo observado y otras disposiciones. Trascribimos parte de su mensaje: “en consideración al mucho vecindario que hay ya en este Pueblo y Partido y a la suma estrechez de la Iglesia provisional que actualmente tiene, se hace preciso, poner cuanto antes en estado de servicio la nueva Iglesia construida con las erogaciones de los fieles de esta feligresía y algunos auxilios del Excelentísimo Gobierno del Estado y por tanto recomienda que se atienda con preferencia a perfeccionar el interior del Templo, haciendo a la brevedad posible los pisos y blanqueos, las rejas del coro y presbiterio y el complemento de las ventanas, para que pueda hacerse la solemne bendición del Templo el 11 de octubre próximo y empezar a celebrarse en el los divinos misterios desde el día siguiente en que se celebra la fiesta de la Santísima Virgen del Pilar, con cuya advocación la venera este Pueblo y Partido como Titular”.

                                                           
Una estampa única y original anticipando el acontecimiento dice: “Patrona y Titular de la Iglesia y Pueblo de este nombre en donde se venera desde su fundación año de 821 durante la Presidencia del Sr. Rivadavia. Se comenzó la fábrica de la Iglesia bajo la dirección del Arquitecto D. José Villa el 21 de Agosto del mismo año por el Sr. D. Lorenzo López, su fundador, auxiliado por el Supremo Gobierno con la cantidad de 10000 $ fuertes y siendo Cura Párroco el Sr. Presbítero D. José Vicente Arraga. Suspendióse la fábrica por falta de recursos al año 29 hasta el 55 en que por el zelo y solicitud del Sr. D. Mateo José Piñero secundado por el Presbítero D. Juan José Brid, Juez de Paz el primero y Cura Párroco el segundo, se continuó la fábrica logrando dar cima a tan importante obra auxiliados generosamente por todos los vecinos del Pueblo y su partido bajo la dirección del Arquitecto D. Roque Petrochi el 12 de Octubre de 856 día en que se bendijo la Iglesia”.

En el margen izquierdo se lee: “Fundadores y principales benefactores: Lorenzo López, Baltasar Ponce de León, Pedro Nolasco Carrión, Luis Ponce y Mateo José Piñero”. En el margen derecho dice: “Comisión directiva de la obra: Silverio Basabe, Claudio Luejes, Luis Ponce, Victoriano Carrión, Mariano López, Juan Muñoz, Pedro Carrión, Rosario Casco y Zoylo González”.

Erratas en el texto de la estampa: En 1821 gobernaba Buenos Aires don Martín Rodríguez y Bernardino Rivadavia era Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. Fue el primer jefe de estado y ejerció el mandato como Presidente de la Nación Argentina desde el 8 de febrero de 1826 hasta el 7 de julio de 1827.  

La fecha prevista para la inauguración fue postergada por exigencias del constructor, quien reclamaba el pago de una suma de dinero para continuar los trabajos. Según lo pactado en el contrato la comisión estaba obligada a entregarle $ 200.000 al dar principio a la obra, otros $ 200.000 al cerrarse las bóvedas, $ 120.000 en el intermedio de los revoques y $ 100.000 al finalizar los trabajos.

Al no poder satisfacer el compromiso contraído el juez de Paz don Mateo José Piñero envió un pedido de auxilio al gobierno, obteniendo una contribución de $ 5.000 que no fueron suficientes para paliar la situación, pues por otro escrito nos enteramos: “…. persuadidos de los buenos deseos de todo este vecindario admitieron con gusto la penosa tarea de emprender la construcción del valioso templo de este pueblo y a costa del sacrificio de cerca de un millón de pesos consiguieron llevarlo a su conclusión según las reglas del arte y por consiguiente obligada la comisión a pagar a don Roque Petrochi $ 205.000 que se le adeudaban, pero como desgraciadamente se encontraba esta sin fondos se vió en la obligación de otorgar un documento”.

Para evitar los intereses y mayores exigencias del empresario Petrochi, con el aval del vecino y comerciante del pueblo don Antonio Rocha se obtuvo un crédito de la Casa de la Moneda y se saldó la deuda. Años después se cancelaría este préstamo con la venta de una “cuadra en cuadro” situada en el pueblo y que era parte del “terreno de la Virgen” que había donado a la iglesia años antes don Isidro Cornejo y administraba la Municipalidad.

Finalmente el miércoles 24 de diciembre de 1856 fue bendecido el templo y la virgen patrona por el obispo don Mariano José de Escalada, quien había llegado días antes con su comitiva y extendió su visita hasta el día 29 del mismo mes celebrando misas y más de 300 confirmaciones ante la presencia del cura del Pilar presbítero don Juan José Brid.



Antigua fotografia del frente de la iglesia del Pilar



Frente  de la  Iglesia de  N. S. del Pilar como se hallaba en el año 1921, antes de ser  restaurado por  el arquitecto  y  presbítero salesiano  Ernesto Vespignani (ver sus datos biográficos al final). La Reproducción de la fachada del templo fue realizada por Domingo Petrelli sobre documentos fotográficos de  la  época proporcionados  por  el presbítero  R. P. Silvio Braschi. Esta obra fue descubierta por el autor del presente artículo en una dependencia interior de la Parroquia y por su carácter de inédita sirvió como portada de la publicación "Primeras Jornadas de Historia del Partido del Pilar 1990".


                                             

El proyecto de refacción del frente de la Iglesia, según el plano que tenemos a la vista, fue aprobado por una comisión de vecinos caracterizados del pueblo, quienes firmaron el contrato de las reparaciones, construcción de la torre del ala derecha, revoques y otros detalles de la parte edilicia,  el 9 de agosto de 1921. Entre los firmantes del convenio con el contratista Luis Bidinost figuran el R. P. Silvio Braschi, el Dr. Angel Alonso Reyes, Melitón Martínez, C. Sánchez Valcarce. M. Rozas, L. Tamis, Carlos Patiño, Arq. Pedro Marzano, F. Guiñazú, Gumersinda F. de Castex, Fidela L. de Porchetto, Zoila Rojas C. de Rosso, Micaela B. de Calcagno, Juana P. de Castro, F. Micaela Calcagno, Carmen Luexes, Marcelina C. Castro, Manuela Maldonado de Brañas, Josefa Maldonado Martínez, María Adelina de Bonfanti, Máxima P. de Márquez, Ana C. de Anastacio, M. de Alonso Reyes, Mercedes L. de Vallejos, y otros, cuyas rúbricas, por ser ilegibles, no fueron identificadas a quien pertenecen.


Construcción torre ala derecha (Foto Alberto Coronel)

Casa Parroquial (Foto Alberto Coronel)


En un mármol blanco colocado en el frente de la parroquia ha quedado testimonio de ese glorioso momento: “En el año 1821 se dio principio a este templo de N. S. del Pilar por D. Lorenzo López y estuvo interrumpida la obra hasta el año 1854 en que continuó hasta la conclusión promovida nuevamente por D. Mateo José Piñero, actual Juez de Paz de este Partido y fue bendecido el día 24 de D.bre de 1856 por el Il.simo Señor Obispo Diocesano D.or D.n Mariano José Escalada. J.B.”. Las iniciales finales corresponden al Padre Juan José Brid.


Los integrantes de la comisión directiva de la obra y el juez de Paz desempeñaron un rol muy importante en la edificación y terminación del templo, ellos merecen estar presentes hoy en esta evocación, repetimos sus nombres: Mateo José Piñero, Claudio Luexes, Victoriano José Carrión, Pedro José Carrión, Luis Ponce de León, Juan Gregorio Muñoz, Mariano José López Osornio, Silverio Basabe, Juan Rosario Casco y Zoilo Díaz, este último sindicado erróneamente con el apellido González en la estampa recordatoria.

No olvidemos en este reconocimiento a los habitantes de ese entonces y a todos los que contribuyeron para el logro obtenido hace 150 años y que rememoramos en la víspera del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.


                                     Arzobispo Doctor Mariano Escalada

Monseñor don Mariano José de Escalada Bustillo y Zeballos, nació el 26 de noviembre de 1799 y fue bautizado al día siguiente en la Catedral porteña, hijo de Francisco Antonio de Escalada, nacido en las montañas de Burgos, valle de Castañeda, Santander, y de doña María Gertrudis Bustillo de Zeballos, natural de Cádiz. Mariano José era primo hermano de María de los Remedios Carmen Rafaela Feliciana Escalada, esposa del general don José de San Martín. Fue el décimo sexto obispo de Buenos Aires, Gregorio XVI lo había elegido primero obispo auxiliar de Monseñor Mariano Medrano y Cabrera. Fue consagrado obispo el 21 de junio de 1834. El 23 de junio de 1854 Pío IX lo designó obispo de Buenos Aires, de cuya sede tomó posesión el 18 de noviembre de 1855. Elevada la diócesis de Buenos Aires a sede Metropolitana el 5 de marzo de 1865, Monseñor Escalada quedó como el primer arzobispo. En 1870 partió para Roma para asistir al Concilio Vaticano I y falleció en esa ciudad el 28 de julio de 1870. Sus restos trasladados posteriormente a Buenos Aires, reposan desde 1871 en la Iglesia Regina Martyrum ubicada en Hipólito Yrigoyen y Sarandi, barrio de Congreso, donde antes estuvo emplazada la quinta de su familia. 



Partida de bautismo de Mariano José Escalada

El Presbítero don Juan José Gregorio Brid nació en Montevideo, Uruguay, el 11 de marzo de 1821, hijo de don Miguel José de los Santos Brid y Pagola y de doña María Manuela Marín y Miranda, ambos nacidos y casados en Montevideo. Se ordenó de sacerdote en Buenos Aires recibiendo una capellanía del presbítero Hipólito Soler. Después de Caseros se radicó en Buenos Aires siendo cura interino de la parroquia de Exaltación de la Cruz y luego cura vicario de la del Pilar entre 1855 y 1856. Regresó a Montevideo siendo electo Senador por el Departamento de Minas en 1856 a 1865. Fue canónigo magistral de la Catedral de Paraná y falleció en su tierra natal el 18 de mayo de 1866.


NOMINA DE RELIGIOSOS 1731-2006.

Capilla de Nuestra Señora del Pilar (1731-1750).

Durante los años 1731 a 1750 estuvo bajo la administración de los Curas de la Parroquia de Nuestra Señora de Luján, cuyos titulares o propietarios fueron el Dr. José de ANDUJAR (1731-1738) y el Dr. Francisco Javier NAVARRO, nombrado en 1739.

Los primeros Capellanes designados en la Capilla del Pilar pertenecían a la Santa Cruzada. En tiempo del Obispo Fray Juan de ARREGUI (1731-1736) y de Sede Vacante fue atendida por los siguientes sacerdotes:

P. Fray Javier NAVARRO, de la Orden Seráfica.

P. Fray Vicente GARCIA, de la Orden Seráfica.
P. Fray Pablo del AGUILA y RIOS, mercedario.
P. Fray Juan INSUNSA, mercedario.
P. Maestro Juan Isidro ILLESCAS, mercedario.

En 1741 se hallaba a cargo del Maestro Juan Isidro ILLESCAS, pero el Obispo Fray José de PERALTA BARRIONUEVO nombró al Padre Fray Pablo del AGUILA y RIOS. A este último lo sucedería después el Maestro ILLESCAS. Uno y otro se fueron turnando y permanecieron en los años siguientes al frente de la Capilla.



Viceparroquia de Nuestra Señora del Pilar – Pilar viejo - (1750-1772) - Tenientes Curas de la Orden de Nuestra Señora de la Merced – Epoca donde dependió de la Parroquia de Nuestra Señora Luján, cuyo titular era el Presbítero Dr. Francisco Javier Navarro.

P. Maestro Juan Isidro ILLESCAS (29-05-1750 – 02-06-1752).
P. Maestro Sebastián CORDOVES HURTADO (21-06-1752 – 26-09-1756).
P. Fray Félix MOREYRA (01-10-1756 – 19-04-1762).
P. Fray Pedro Pablo REYNOSO (20-04-1762 – 07-01-1766).
P. Fray Lorenzo CASCO ABALOS y MENDOZA (22-01-1766 – 18-06-1768).
P. Fray Gregorio GARCIA (18-06-1768 – 13-09-1768).
P. Fray Antonio LEYTTON – interino - (29-07-1768 – 17-11-1768).
P. Fray Fausto Antonio RODRIGUEZ (20-11-1768 – 09-12-1768).
P. Fray Mateo PONCE de LEON (09-12-1768 – 09-07-1770).
P. Maestro Silverio PEREZ de la ROSA – interino - (27-07-1770 – 30-11-1772).



Parroquia de Nuestra Señora del Pilar – Pilar viejo -Su creación al dividirse el Curato de Nuestra Señora de Luján – Curas Vicarios (1772-1828).

P. Dr. Vicente ARROYO (22-03-1772 – 09-06-1781).
P. Fray Juan de ITURRIOS – interino – (10-06-1781 – 10-08-1781).
P. Fray Francisco de SOSA SILVA – interino – (10-06-1781 – 28-08-1781).
P. Dr. Juan Francisco CASTRO y CAREAGA – interino -(05-10-1781 – 31-12-1783).
P. Dr. Luis Antonio GARCIA de TAGLE (16-01-1784 – 07-11-1805).
P. Dr. Julián NAVARRO – interino - (09-11-1805 – 14-02-1809).
P. Dr. Juan Pablo PINAZO – interino - (14-02-1809 – 14-04-1812).
P. José Marcelino HERRERA (16-04-1812 – 11-04-1817).
P. Pascual Alejandro de RIVAS (12-04-1817 – 14-04-1820).
P. José Vicente de ARRAGA (14-04-1820 – 30-03-1823).
P. Mariano ESPINOSA – interino - (13-04-1823 – 25-12-1823).
P. José Vicente de ARRAGA (26-12-1823 – 28-02-1829).


Parroquia Nuestra Señora del Pilar – Iglesia provisional pueblo nuevo (actual ciudad) – Curas Vicarios (1829-1856).
P. Manuel del Carmen ROGUEL – interino - (01-03-1829 – 29-07-1829).
P. José Vicente de ARRAGA (29-07-1829 – 10-03-1830).
P. Francisco FERREYRA de la CRUZ - interino – (11-03-1830 – 02-05-1830).
P. Manuel ASCORRA – interino – (03-05-1830 – 11-07-1830).
P. Fausto José RODRIGUEZ – en comisión - (24-07-1830 – 20-01-1836).
P. Pablo J. CONGET – interino – (20-01-1836 – 02-05-1836).
P. Fausto José RODRIGUEZ - en comisión - (07-05-1836 – 30-08-1852).
P. Nicolás VILLANUEVA – interino - (01-09-1852 – 04-12-1852).
P. Domingo ALEMAN (06-12-1852 – 19-02-1855).
P. Juan José BRID (19-02-1855 – 28-12-1856).


Parroquia Nuestra Señora del Pilar – Templo nuevo – Curas Vicarios desde su puesta en servicio hasta la actualidad (1856-2006).


P. Juan José BRID (19-02-1855 – 28-12-1856).
P. Pedro de SAN PEDRO (29-12-1856 – 15-11-1858).
P. Felicísimo MORO (16-11-1858 – 22-04-1860).
P. Nicolás GAGGERO – interino - (22-04-1860).
P. Evaristo SERRANO (03-05-1860 – 27-07-1861).
P. Robustiano ALVAREZ (30-07-1861 – 01-10-1862).
P. Domingo SCAVINI (04-10-1862 – 30-01-1865).
P. Simón GURIDI (04-02-1865 – 16-08-1875).
P. Marcos Benito MENDIZABAL (28-09-1875 – 22-06-1877).
P. Benito PAZOS (26-06-1877 – 16-08-1885).
P. Sandalio NICOLAU (26-08-1885 – 13-10-1891).
P. Miguel R. CAAMAÑO (25-10-1891 – 04-02-1901).
P. Jorge GIMENO (15-02-1901 – 19-10-1903).
P. Francisco ROMANO – encargado – (09-11-1903 – 30-11-1903).
P. Eusebio GUILLEN (28-11-1903 – 13-10-1904).
P. Francisco de ROJAS (07-11-1904 – 20-05-1905).
P. Moisés ALONSO (25-05-1905 – 05-07-1919).
P. Carlos LAZZERI – interino – (12-07-1919 – 30-07-1919).
P. Justo GALILEA (16-08-1919 – 01-05-1920).
P. Silvio BRASCHI (01-05-1920 – 07-09-1953).
P. Teodoro HASSEL (07-09-1953 – 12-09-1953).
P. Teodoro CELORRIO – interino – (12-09-1953 – 27-09-1953).
P. Bernardo GRAGE (07-10-1953 – 09-01-1954).
P. Teodoro CELORRIO (17-01-1954 – 12-01-1957).
P. Juan Angel PALERMO (13-01-1957 – 31-12-1957).
P. José Vicente POCEIRO - interino 01-01-1958 – titular 01-03-1958 / 1966).
P. José María BURMEISTER – interino – (05-05-1966 – 11-06-1966).
P. José María VIDAL AGUADO SEISDEDOS (11-06-1966 – 31-12-1970).
P. Ernesto Gonzalo GIGENA (01-01-1971 – 1977).
P. José María Jaime BURMEISTER (01-01-1971 – 1979).
P. Monseñor José Ramón de la VILLA (04-12-1979 – 2006).

Actualizamos la nómina agregando al Presbítero Jorge RITACCO quien asumió el 28-02-2010 en reemplazo de Monseñor José Ramón de la VILLA.




El arquitecto presbítero Ernesto Vespignani, pertenecía a la Orden Salesiana. Nació en Lugo, provincia de Ravenna, Italia, en 1861 y falleció en Buenos Aires el 4 de febrero de 1925. Después de su perfeccionamiento en Turín, donde realizó numerosos trabajos, estudió y se graduó en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. Su profesión lo llevó a realizar obras y proyectos en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Colombia, entre otros países de América.

En la ciudad de Buenos Aires, inició las obras del Santísimo Sacramento y se destacan la iglesia de San Carlos y el Santuario de Nuestra Señora de Buenos Aires, el Santuario de Nuestra Señora de Itatí (Corrientes), la iglesia del Rodeo (Mendoza), la iglesia Catedral de Viedma (Río Negro), el colegio San José (Rosario, Santa Fe), la iglesia de Nuestra Señora de la Merced (Tucumán), la iglesia de María Auxiliadora (Córdoba), capillas, colegios y parroquias de la congregación salesiana en el país y otras obras menores que ostentan su personalidad de hombre de fe y acción.

Fue miembro correspondiente de la Real Academia de San Lucas. En su carácter de discípulo de Camilo Boito cultivó los estilos neomedieval y románico lombardo con elementos floreales; se distinguió en arquitectura religiosa con tal competencia que mereció las siguientes distinciones:

Buenos Aires, 1910: Primer Premio, Medalla de Oro en la Exposición Industrial del Centenario.
Montevideo, 1920: Primer Premio, Medalla de Oro, en el Primer Congreso Panamericano de Arquitectos. 
Santiago de Chile, 1923 y 1924: Primer Premio, Medalla de Oro, por sus trabajos de arte religioso, en el Segundo Congreso Panamericano de Arquitectos.
Lima: Medalla especial otorgada por el Gobierno del Perú  por el hermoso frente del templo de  María Auxiliadora.
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FUENTES:
Enciclopedia Visual de la Argentina. Bs. As. Clarín.2002